Religiosas, religiosos y organizaciones que impulsan o apoyan el diaconado femenino en la Iglesia católica perciben —para esta aspiración de igualdad— signos de esperanza en lo que ocurre en algunas zonas de América Latina, como en la Amazonía, donde la escasez de sacerdotes ha propiciado que las mujeres ejerzan este ministerio “como servicio cotidiano y vocación bautismal”.






